sábado, 8 de febrero de 2014

¿CÓMO SABER SI UNA PAREJA FUNCIONA SEXUALMENTE?

La clave para saber que no funcionamos sexualmente es si nos sentimos insatisfechos. Si esto te ocurre, pregúntate:
 
  • ¿Qué lugar ocupa el sexo en tu relación?
     
  • ¿Te resultan placenteras las relaciones sexuales?
     
  • ¿Qué te gustaría cambiar?

    La sexualidad en la pareja deja de ser gratificante cuando hay aburrimiento, cuando la estimulación sexual es insuficiente, cuando no se alcanza el orgasmo... Estos problemas suelen venir de la pérdida de interés sexual que reflejan problemas de la relación. 

    A veces, en la pareja se da prioridad a otros intereses y obligaciones que desplazan a la vida sexual y la intimidad va disminuyendo. Hay que afrontar la crisis, y enfocarla como una oportunidad para comunicarse, para planificar y expresar deseos.
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    Recomendaciones para una comunicación fluida 
    A continuación exponemos diferentes recomendaciones para conseguir comunicar a nuestra pareja nuestros sentimientos respecto a las necesidades sexuales.
    Desde luego una manera de introducir el tema de conversación puede ser hablando sobre las relaciones sexuales en general, de forma natural, y evitando hacerlo durante las relaciones sexuales. Debemos darle importancia a esta conversación y evitar distracciones como la televisión o la radio y concentrándonos el uno en el otro. Es de suma importancia ser positivos en nuestros comentarios, expresando preferentemente lo que nos gustaría hacer y no lo que rechazamos.
    • Durante la relación debemos expresar a nuestra pareja lo que nos parece agradable, correcto. Es importante reafirmar nuestros gustos, esto contribuye a que el otro los conozca; de esta manera conseguiremos una doble satisfacción, la nuestra y la del otro al saber que sus actos nos complacen.
       
    • Desde luego nuestra pareja no puede adivinar lo que deseamos sexualmente, debemos expresarlo con palabras, o bien con afirmaciones durante las relaciones; en ocasiones nuestros actos son un reflejo de lo que nos gustaría recibir.
       
    • Para saber lo que nos gusta debemos conocer nuestro propio cuerpo, del mismo modo es posible ayudar al otro a descubrirse sexualmente, esta puede ser una manera divertida de comunicar nuestras apetencias. No debemos tener miedo a probar nuevas experiencias ya que de éstas podemos aprender a enriquecer nuestra sexualidad. Si le importa su pareja y siente que puede confiar en ella no tema compartir sus fantasías. Puede que le sorprenda la reacción positiva que logrará.

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