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lunes, 24 de agosto de 2015

¿Qué dice de nosotros la forma de dormir?

Nuestra postura al dormir podría revelar aspectos de nuestra personalidad, ya que el lenguaje corporal también se manifiesta mientras dormimos
La postura que tenemos al momento de descansar puede decir mucho sobre nuestra personalidad, nuestros hábitos y hasta nuestras preocupaciones. Hay muchas formas de dormir,  ya sea solo o acompañado. Descubre qué es lo que cada una de ellas significa en el siguiente artículo.

Las posiciones al dormir, ¿qué nos dicen?

Se puede deducir bastante sobre la personalidad de una persona analizando de qué manera duerme. Sólo es cuestión de observar si es que tenemos la posibilidad o bien si deseamos saber de nosotros mismos, preguntar. Durante el sueño nuestro cuerpo aprovecha para descansar pero también nuestra mente se restaura y refresca. Si bien es cierto que puede haber casi tantas posturas como personas en el mundo, lo cierto es que se pueden diferenciar seis principales (con algunas variantes en cada caso en particular).
Luego de variadas investigaciones, se ha podido saber la relación entre la postura y la personalidad de las personas. El lenguaje corporal existe en todo momento y también está presente cuando dormimos. Cada posición tiene un impacto sobre nuestra salud también.

Las 6 posturas al momento de dormir

Posición fetal

Se trata de dormir de lado, curvado, con las rodillas hacia el pecho, los brazos en cruz o cerca de las piernas. Se lo llama así porque es la forma en que están los bebés en el vientre materno. A veces un brazo queda bajo la almohada. Es la postura más frecuente que asumen las personas a la hora de dormir. En el estudio citado anteriormente, el 41% de los 1000 consultados la elegían. Las mujeres el doble que los hombres. En cuánto a la personalidad, pueden conocerse diversas variantes. Por ejemplo, “acurrucarse” para dormir se relaciona con la sensibilidad y la emocionalidad, así como la tendencia de tener relaciones más intensas. Pueden parecer tímidos cuando conocen a alguien pero después se relajan, son muy amables, cariñosos y con miedo a ser heridos sentimentalmente.

Posición “tronco”

Se caracteriza por dormir de costado, con ambas piernas estiradas y juntas, al igual que la espalda bien recta. Las manos suelen estar al costado del cuerpo o una de ellas por debajo de la almohada o hasta estirada. Es adoptada por el 15% de las personas que fueron consultadas en la investigación. Los que la eligen son deshinibidas, relajadas y con una personalidad sin problemas. Son seres muy sociales, se llevan bien con la mayoría de las personas, se sienten bien cuando forman parte de un grupo, confían en los demás pero suelen ser bastante inocentes.

Posición “melancólico”

La espalda está recta pero las piernas un poco dobladas hacia adelante, las mano estiradas hacia el frente, una puede ir debajo de la almohada. El 13% de los voluntarios de este estudio afirmaron dormir de esta manera. Los que eligen la postura melancólica tienen la personalidad más compleja. Si bien son amistosos y abiertos por naturaleza, a la vez suelen ser algo cínicos y sospechar de los demás. La toma de decisiones se la toman con mucha calma pero cuando encuentran una razón son muy “cabezones” y no hay nada que los pueda hacer cambiar de opinión. Pueden ser los mejores amigos y recompensar con cariño a los demás.

Posición “soldado”

Se duerme boca arriba, con las piernas separadas entre si a un ancho de caderas o de hombros, los brazos van estirados al lado del cuerpo (pegados casi siempre). El 8% nada más duerme de esta manera, con el mentón mirando hacia el techo. La personalidad de estas personas se caracteriza por ser reservadas, calladas, casi sin emociones fuertes, no dejan que los demás sepan mucho de ellos. No les gusta para nada lo “común”, tienen metas y objetivos muy altos. Son leales y protegen a su familia y seres queridos. Valoran mucho los lazos que tienen con los demás.

Postura “caída libre”

Se dice de esta manera porque parece que acaban de caer del cielo. Están tumbados boca abajo, con la cabeza girada para uno de los laterales, una o las do manos bajo la almohada o arriba. Representan el 7% de los entrevistados en la encuesta. En cuánto su personalidad, los “caída libre” son personas muy intensas, sociables, descaradas, y en el fondo muy sensibles. Aman mucho la libertad, no le gustan que le digan lo que tiene que hacer (en ningún ámbito, sea amor, profesión, familia, sociedad, etc), así como tampoco las críticas.

Posición “estrella”

Es todo lo contrario a la anterior, porque la persona se encuentra boca arriba, con los brazos rodeando parcial o completamente la almohada, las piernas semi flexionadas o una estirada. Es la postura preferida por el 5% de las personas. La personalidad de los “estrella” es que son mejores como oyentes de los problemas del resto, muy buenos amigos, siempre estarán dispuestos a ayudar a los demás pero en la mayoría del tiempo prefieren ser el centro de atención, ya sea en una reunión, entre hermanos, etc.
Las posturas de costado (fetal, tronco y melancólico) son las más saludables de las seis. Según los médicos, es preciso dormir de lado para evitar poner presión sobre tu corazón y la mayoría de tus órganos vitales. Se aconseja que se realice el giro sobre el lado derecho. Algunos textos también recomiendan cambiar de postura a mitad de la noche (mitad de un lado y la otra mitad del otro).
Las dos posturas boca “arriba” (estrella y soldado) pueden provocar falta de descanso durante la noche, ayudando también a los ronquidos y otros problemas respiratorios como ser la apnea. A su vez, producen reflujo estomacal. Por último, la única posición boca “abajo” (caída libre) dicen que es buena para la digestión, aunque otros indican que es la menos recomendada porque todos los órganos vitales están “apretados” contra el colchón.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Insomio crónico: cambiar de hábitos puede ayudarnos a conciliar el sueño


Cuando nos vamos de vacaciones generalmente dormimos más y más tranquilos. Muchos quisiéramos seguir durmiendo tan bien cuando regresamos a la rutina, pero de acuerdo al Instituto Alemán para la Calidad y Eficiencia del Cuidado de la Salud, no sólo dormimos mejor por estar de vacaciones y sin preocupaciones, sino que es porque cambiamos nuestros hábitos con respecto al sueño. Es decir, sólo cambiando algunos hábitos ya podemos empezar a dormir mejor todos los días, de vacaciones o no.

Actualmente, en países como Alemania (donde 1 de cada 5 adultos reconoce haber tenido que tomar pastillas para dormir) la medicación para lograr dormir es menos utilizada, ya sean pastillas de prescripción médica o herbales. Sin embargo, se siguen consumiendo productos a base de hierbas como la valeriana.

Las pruebas hechas por el instituto alemán demostraron que si las personas aprendierantécnicas de relajación para "desconectarse", podrían conciliar el sueño más rápido. Los investigadores sugirieren que una combinación de distintos hábitos es lo que puede ayudar a las personas a dormir mejor.

Es decir, ir a la cama sólo cuando estés cansado y pronto para dormirte. Evitar mirar televisión o leer en la cama, esto puede hacer que conciliar el sueño se te vuelva más difícil. Sino te puedes dormir, lo mejor es que te levantes y hagas algo, lo que sea, pero que te saque de la cama y  evite que te concentres en intentar dormirte. Levantarte cada mañana a la misma hora puede ayudar también, y una siesta a la mitad del puede hacerte más difícil la tarea de dormirte cuando sufres de insomnio crónico, mejor evitarlas.

La idea de que todos necesitamos ocho horas para dormir no es cierta, los más jóvenes pueden necesitar más, mientras que cuando vamos creciendo necesitamos menos, y sin embargo alrededor de los 40 años sólo necesitamos 7 horas o menos para descansar.